En noviembre de 2011, JWT y su tÃo LWP se enfrentaron a golpes en Trujillo por una disputa vinculada con una herencia.
LWP denunció a su sobrino por lesiones, sosteniendo que este lo atacó buscando fracturar su mano para que no pudiera presentarse a una pericia grafotécnica programada en uno de los casos que mantenÃan en disputa.
El médico legista de la División Médico Legal de Trujillo confirmó que a consecuencia de la disputa, LWP necesitaba dos dÃas de atención facultativa y que estaba incapacitado laboralmente por diez dÃas.
En diciembre, un médico legista de la ClÃnica Americana describió los efectos de la pelea como una fractura de la mano derecha, concluyendo que LWP necesitaba en realidad atención facultativa por 8 dÃas y que estaba incapacitado laboralmente por 35 dÃas.
En junio de 2012, la FiscalÃa presentó acusación sobre los hechos. En mayo de 2013, el Juzgado a cargo del proceso absolvió a JWT por dudas derivadas de las diferentes versiones que se presentaron sobre el incidente y sobre la medición de sus consecuencias. Anulada la sentencia, un segundo fallo emitido por la Sala en setiembre de 2014, lo condenó a 5 años de pena privativa de la libertad y al pago de S/. 4,000 como reparación civil, considerando el caso como especialmente grave al afectar las relaciones familiares.
La condena fue confirmada por mayorÃa en diciembre del 2014.
Mediante Casatoria de marzo de 2016, la Corte Suprema revocó la condena declarando que los agravantes por lesiones producidas en el núcleo familiar no podÃan ser aplicadas sólo porque dos personas tuvieran vÃnculos sanguÃneos si entre ellos no mediaba coexistencia y dependencia de la vÃctima hacia el agresor. La condena fue rebajada entonces a cuatro años de pena privativa de libertad suspendida condicionalmente por el plazo de dos años.