En marzo de 1993 un consorcio liderado por AerovĂas de MĂ©xico ganĂł la subasta convocada por el Estado Peruano para sacar al mercado las acciones de AeroperĂș, hasta entonces la lĂnea de bandera del Estado peruano. La empresa estaba en pĂ©sima situaciĂłn econĂłmica y financiera. El desorden en la administraciĂłn era tal que el Estado no pudo hacer aprobar el balance de la empresa sino hasta 1996.
En 1998, ingresa Delta Airlines como accionista y luego de un frustrado intento de concretar una inversiĂłn con Continental Airlines, la empresa solicitĂł ser declarada en insolvencia y Top Consulting Management fue elegido para conducir el proceso de reestructuraciĂłn patrimonial.
Anunciada la insolvencia de AeroperĂș, en marzo de 1999 dos congresistas solicitaron la intervenciĂłn de la FiscalĂa para investigar las condiciones en que se realizĂł la subasta de 1993. En el año 2001 una segunda denuncia solicitĂł que las investigaciones se extiendan para revisar la forma en que la empresa habĂa sido conducida por AerovĂas de MĂ©xico. En el año 2003 una tercera denuncia solicitĂł que se investiguen las condiciones en las que se siguiĂł el procedimiento de reestructuraciĂłn patrimonial.
La investigaciĂłn judicial sobre la subasta comenzĂł en junio del 2001 bajo las reglas de la colusiĂłn. La FiscalĂa Superior desestimĂł los cargos en julio del 2003. La FiscalĂa Suprema ratificĂł esta decisiĂłn en enero del 2004. En abril de ese año la Sala Penal a cargo del caso declarĂł el sobreseimiento. Luego de un intento de reabrir el procedimiento, la Segunda Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia declarĂł el caso definitivamente cerrado por Ejecutoria el 13 de mayo del 2008.
En diciembre de 2002 se dio inicio a un segundo procedimiento penal destinado a establecer si la administraciĂłn del negocio habĂa concedido ventajas a AerovĂas de MĂ©xico por encima de la propia empresa. En junio del 2004 un peritaje concluyĂł que no existĂa evidencias de fraude en la gestiĂłn derivada de la privatizaciĂłn. El caso fue desestimado en noviembre del 2006 por prescripciĂłn.
Una tercera denuncia, esta vez dirigida a establecer si los balances de la empresa fueron adulterados, fue desestimada en abril del 2009. La decisión fue confirmada por la Sala a cargo del caso en julio de 2010.
En noviembre del 2002 la FiscalĂa presentĂł una nueva denuncia, esta vez suponiendo que el contrato de transferencia de acciones de abril de 1993 habĂa concedido al Consorcio liberado por AerovĂas ventajas que no habĂan sido establecidas en las bases de la subasta. Las ventajas en cuestiĂłn correspondĂan a una ampliaciĂłn en un año del periodo durante el cual el Estado debĂa responder por contingencias que no hubieran sido reportadas al momento de hacerse la subasta de marzo de 1993. En junio de 2004 los peritos contables llamados por el Juez para analizar los hechos presentaron un informe confirmando que la ampliaciĂłn del plazo de coberturas habĂa sido incorporada en el contrato una vez que se confirmĂł que el Estado no podrĂa lograr que los auditores independientes convocados pata el proceso aprobaran el balance de la empresa, conforme se habĂa establecido en las bases del concurso. AdemĂĄs los peritos concluyeron que esta extensiĂłn no habĂa producido perjuicios patrimoniales al Estado.
En septiembre de 2011 la FiscalĂa propuso la conclusiĂłn del procedimiento por prescripciĂłn
Este Ășltimo procedimiento fue archivado en agosto del 2012.