por CĂ©sar Azabache Caracciolo –  La RepĂşblica
La disputa, que afecta el centro de una de las áreas más sensibles del Estado, las fiscalĂas, se está desplegando sin disimulo, a la vista de todos y todas. Pero ÂżEstamos entendiendo cabalmente lo que representa?
26/11/2025
https://larepublica.pe/opinion/2025/11/26/la-toma-de-las-fiscalias-por-cesar-azabache-caracciolo-hnews-1185028
La ComisiĂłn Permanente del Congreso acaba de anunciar que solicitará al Pleno inhabilitar a Delia Espinoza, la actual fiscal de la NaciĂłn. La causa empleada como pretexto: haber discrepado pĂşblicamente con el Congreso con ocasiĂłn de la ley promovida por Fernando Rospigliosi para entregar a la policĂa un periodo de investigaciĂłn, la llamada “investigaciĂłn preliminar”, libre de controles de la fiscalĂa.
Se trata de una coartada fallida para quien quiera ver las cosas con calma. El caso sobre la llamada “investigaciĂłn preliminar” no es un acto de desobediencia a la ley, sino el tema de una demanda que fue resuelta por el Tribunal Constitucional en julio de 2025. Quien quiera discurrir ese caso tendrá antes que leer esa sentencia. Lo que encontrarĂa en ella es que, atendiendo a la demanda de la fiscalĂa y de un colegio profesional, el Tribunal declarĂł que la ley no serĂa expulsada del ordenamiento jurĂdico, pero que debe ser leĂda y aplicada “conforme a la ConstituciĂłn”. Para el Tribunal, bajo la ConstituciĂłn, “la actuaciĂłn de la PNP no está exenta de la supervisiĂłn que pueda realizar la FiscalĂa”. La FiscalĂa, además, está instalada en el centro de sistema de investigaciĂłn y persecuciĂłn de delitos, ocupando un papel central en la definiciĂłn de los casos que deben ser llevados ante los tribunales.
Entonces la ley no fue declarada inconstitucional por el Tribunal Constitucional. Pero su interpretación fue anclada en un campo de referencia completamente distinto al que quiso imprimir para ella el principal de sus autores, el señor Rospigliosi.
La sentencia deja en evidencia que es imposible que haber impulsado la demanda que le dio origen pueda ser considerado como una infracciĂłn a la ConstituciĂłn o como causa de inhabilitaciĂłn.
La denuncia que ha dado origen a este caso, como la ley misma sobre investigaciones preliminares, fue promovida por el señor Rospigliosi, ahora presidente del Congreso, sobre las mismas bases que le están haciendo creer que puede llamar “prevaricador” a todo magistrado que le lleve la contra. La soberbia de este anatema, construida por alguien que —me apena decirlo— de leyes no sabe y cada vez muestra entender menos, va a ser sometida a su más ácido test de resistencia ante un Pleno que, para respaldar a su presidente, va a tener que pasar por alto, además de la sentencia del Tribunal de julio de 2025, el reglamento de actuación fiscal de 14 de octubre de 2024. El señor Rospigliosi ha pretendido en público que ese reglamento representa un acto de desobediencia a la ley, cuando es exactamente lo contrario. Contra la opinión de varios observadores, entre ellos el autor de esta nota, la señora Espinoza respaldó que la ley de investigaciones preliminares fuera aplicada en sus propios términos mientras se pronunciaba el Tribunal Constitucional sobre la demanda de inconstitucionalidad que luego se discutió.
En la decisiĂłn adoptada ayer, entonces, la ComisiĂłn Permanente está anunciando que pedirá la inhabilitaciĂłn de una magistrada que, contra sus propias preferencias, ordenĂł que las fiscalĂas apliquen sin reservas una ley en cuya constitucionalidad no creĂa, en espera de una sentencia que, a fin de cuentas, no le dio la razĂłn por completo a ninguna de las partes en disputa.
Las “investigaciones preliminares” no están establecidas en la ConstituciĂłn ni han sido reguladas por el CĂłdigo Procesal Penal. Si la Junta de Fiscales Supremos o la propia fiscal de la NaciĂłn hubieran querido hacer resistencia a la ley que las entrena a la policĂa, habrĂa bastado con disponer que en adelante las fiscalĂas solo programen diligencias preliminares sin delegaciĂłn de tareas a la policĂa para que la ley caiga en desuso sin remedio. La fiscal Espinoza no hizo eso, habiendo podido hacerlo. Lo que hizo fue ordenar a los fiscales aplicar la ley en sus tĂ©rminos originales mientras se evaluaba su constitucionalidad.
Absurdo pretender inhabilitarla por eso.
Pero el caso tiene otra funciĂłn. El 19 de setiembre la señora Espinoza fue suspendida por la JNJ, que sigue acusándola de no cumplir una orden que estaba fuera de sus competencias: devolver a la señora Benavides el tĂtulo de Fiscal de la NaciĂłn. El 10 de noviembre el juez Torres Tasso ordenĂł que la suspensiĂłn sea dejada sin efecto. Pero a partir de ese dĂa la JNJ ha venido reemplazando una coartada por otra para no levantar la suspensiĂłn. El 18 de este mes la JNJ decidiĂł finalmente entregar el caso al Tribunal Constitucional. Pero ahĂ no tienen forma de ganar: este TC ya publicĂł sentencias completas que impiden a la JNJ desobedecer al judicial en casos de este tipo.
Ya no quedan más coartadas, asĂ que la JNJ ha decidido denunciar al juez Torres Tasso. Y como la estratagema no puede sostenerse, la mayorĂa del Congreso ha salido a tomarle la posta, improvisando este caso sobre inhabilitaciĂłn.
Dos dĂas antes de que la ComisiĂłn Permanente anunciara que pedirá la inhabilitaciĂłn de Delia Espinoza, Gálvez Villegas, fiscal de la NaciĂłn interino, se entregĂł a sĂ mismo la presidencia de una comisiĂłn convocada por Ă©l mismo para redactar el borrador final de la ley de organizaciĂłn de las fiscalĂas. Por supuesto, los dos principales expertos en derecho procesal de la fiscalĂa, Pablo Sánchez Velarde y VĂctor Cubas Villanueva, están fuera de la lista de invitados a la ComisiĂłn. AsĂ puestas las cosas, la ComisiĂłn parece ser un espacio destinado a asegurar a Gálvez Villegas una cuota de influencia propia, incluso si, como es de esperarse, todos los precarios dispositivos instalados contra la señora Espinoza terminan cayĂ©ndose como lo que son: simples castillos de naipes.
La disputa, que afecta el centro de una de las áreas más sensibles del Estado, las fiscalĂas, se está desplegando sin disimulo, a la vista de todos y todas. Pero ÂżEstamos entendiendo cabalmente lo que representa?
